El motor de la nevera no arranca o no para nunca: causas
Actualizado el 28 de octubre de 2026
El motor de la nevera es el compresor, la pieza que se calienta en la parte de atrás. Si no arranca, el fallo suele estar en el relé de arranque, el protector térmico o la placa. Si no para nunca, la nevera no consigue llegar a la temperatura: falta de gas, condensador sucio o un ventilador parado.
Causas más habituales
- No arranca, con un clic cada pocos minutos: relé de arranque o protector térmico averiados
- No arranca y no se oye nada: termostato, sensor de temperatura o placa electrónica
- No para nunca: condensador cubierto de polvo o ventilador del condensador parado
- No para nunca: fuga de gas refrigerante, la nevera no llega a enfriar y el motor sigue intentándolo
- No para nunca: junta de la puerta que no cierra o fallo de descongelación
- Compresor averiado o sin fuerza
Qué puedes comprobar tú
- Pon la mano cerca del compresor (abajo, en la parte de atrás): si está muy caliente y hace clic sin arrancar, desenchufa la nevera una hora para que se enfríe y vuelve a probar.
- Limpia el polvo del condensador (la rejilla negra de atrás o de abajo) con un cepillo suave y la nevera desenchufada.
- Deja al menos 5 cm entre la nevera y la pared para que el calor salga.
- Comprueba la junta de la puerta: cierra la puerta sobre una hoja de papel; si sale sin resistencia, la junta no sella.
- Revisa que el termostato no esté al máximo: en posición máxima es normal que el motor funcione casi sin parar.
¿Cuánto tiempo es normal que funcione el motor?
El motor funciona a ratos: arranca, enfría y se para. En verano, después de cargar compra o abrir mucho la puerta, puede funcionar seguido durante horas, y es normal. Si funciona sin parar día y noche y la nevera no está fría, es avería.
Las neveras con compresor inverter funcionan casi siempre a baja velocidad, en lugar de arrancar y parar. En esas, que el motor no pare no es una avería si la temperatura es correcta.
Cuándo llamar al técnico
Si el motor hace clic sin arrancar, no lo dejes así: cada intento fuerza el compresor. El relé y el protector son reparaciones rápidas y económicas.
Si el motor no para y la nevera no enfría bien, el técnico mide presiones y temperaturas para saber si hay fuga de gas antes de recargarla.
Si el compresor está averiado, te decimos honestamente si compensa cambiarlo según la edad de la nevera.
Preguntas frecuentes
El motor de la nevera no para, ¿gasta mucha luz?
Sí: un compresor que no para puede duplicar el consumo. Además se desgasta antes, así que conviene revisarlo pronto.
¿Se puede cambiar solo el motor de la nevera?
Sí, pero cambiar el compresor obliga a vaciar y recargar el gas. En neveras de más de 10 años no suele compensar: el técnico te lo dice en el diagnóstico.
