Hielo en el fondo de la nevera: por qué pasa y cómo se arregla
Actualizado el 4 de octubre de 2026
En las neveras cíclicas (sin No Frost), es normal que la pared del fondo se escarche y se descongele en cada ciclo. Lo que no es normal es una placa de hielo gruesa que no desaparece. En las neveras No Frost, cualquier hielo visible indica un fallo de la descongelación.
Causas más habituales
- Orificio de desagüe obstruido: el agua de la descongelación no sale y se vuelve a congelar
- Temperatura demasiado baja: con el termostato al máximo, la pared del fondo no llega a descongelarse
- Junta de la puerta que no sella: entra aire húmedo que se convierte en hielo
- Alimentos tocando la pared del fondo
- En neveras No Frost: resistencia, sensor o temporizador de descongelación averiados
Qué puedes comprobar tú
- Pon el termostato en una posición intermedia (entre 3 y 5 °C).
- Separa los alimentos de la pared del fondo.
- Limpia el orificio de desagüe con agua tibia.
- Para quitar el hielo, desenchufa la nevera, vacíala y deja la puerta abierta con toallas debajo. No uses cuchillos ni objetos punzantes: puedes perforar el circuito del gas.
Resistencia y sensor de descongelación
Las neveras No Frost se descongelan solas varias veces al día con una resistencia que calienta el evaporador. Un sensor le indica cuándo parar. Si alguno de los dos falla, el hielo se acumula hasta bloquear el paso del aire, y la nevera deja de enfriar.
Cuándo llamar al técnico
Si el hielo vuelve a formarse en pocos días aunque el desagüe esté limpio y la temperatura sea correcta, el fallo está en la descongelación o en el termostato.
El técnico mide la resistencia, el sensor y el temporizador o la placa de descongelación y sustituye la pieza averiada.
Preguntas frecuentes
¿Puedo quitar el hielo con un secador?
Es mejor no hacerlo: el calor directo puede deformar los plásticos y es peligroso usar un aparato eléctrico cerca del agua. Deja que se derrita con la puerta abierta.
He quitado el hielo y ha vuelto, ¿por qué?
Porque la causa sigue ahí: desagüe obstruido, junta en mal estado o fallo de la descongelación. Si has descartado las dos primeras, toca revisar la descongelación.
